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Me gusta explicarle a los papás como es el funcionamiento del cuerpo humano y de donde vienen las situaciones que presenta cada bebé y en esta situación es muy importante conocer como es el mecanismo para evacuar.

 

El ser humano tiene al final del intestino grueso una porción de intestino que funciona como reservorio, se conoce como recto, una vez que el recto se va llenando, se distiende y por medio de unas fibras nerviosas le avisa al cerebro que es necesario vaciarse, entonces el cerebro nos manda la sensación de que es necesario hacer popo o evacuar, en la mayoría de las personas al momento de evacuar y se relaja el esfínter del ano.

 

Sin embargo en los recién nacidos esta relajación del esfínter anal no se lleva a cabo y el paciente tiene la sensación de que debe de evacuar, empieza a pujar pero NO RELAJA EL ESFINTER ANAL, por lo que no puede evacuar heces o gases.

 

En este momento es cuando tu bebé se pone rojo, llora mucho, se encuentra incómodo y pues la única manera de que se puede comunicar es llorando, lo que a los papás les ocasiona estrés y ansiedad, este episodio de llanto se calma una vez que tu bebe consigue evacuar la popo o los gases.

 

Este trastorno de la evacuación se conoce como DISQUECIA se confunde muy frecuentemente  con estreñimiento, la diferencia es que en la disquecia después de mucho pujar y una vez que evacua las heces la caca es líquida o semilíquida y se calma el llanto; en el estreñimiento la popo es dura, puede ocasionar sangrado, se puede quedar atorada en el ano o puede ocasionar fisuras o lesiones en el ano.

 

Entonces: la DISQUECIA es una mala coordinación entre las ganas de evacuar y la relajación del esfínter.

 

Es un padecimiento que se mejora solito, pero hay algunas cosas que podemos hacer para ayudarle a nuestro bebé mientras ocurre la maduración del mecanismo de la evacuación:

 

Tranquilízalo: Sostenlo en tus brazos, arrúllalo, si consigues que se tranquilice hay más probabilidades que relaje su esfínter y logre evacuar.

 

Se le pueden hacer masajes en el abdomen y movimientos en sus piernas para que le ayude a sentirse mejor.

Lo que NO se debe de hacer es estimular el ano con supositorios, termómetros, aceites, o el uso de laxantes, ya que el bebé se puede acostumbrar a estímulos externos para defecar.

 

Lo que puedes hacer es informarte adecuadamente, tranquilízate, no es una enfermedad es solo inmadurez en su intestino entre las ganas de evacuar y a relajación del esfínter, debes de aguantar las ganas de querer colocarle un supositorio o usar remedios como darle agua, té o remedios caseros.

 

En caso de cualquier duda te recomiendo acudir con tu pediatra de confianza quien te puede orientar acerca de este tema.