¿Las andaderas son buenas para mi bebé? Lo que todo padre debe saber

Uno de los momentos más emocionantes en el desarrollo de un bebé es cuando empieza a dar sus primeros pasos. Muchos padres, deseando estimular este proceso, consideran el uso de andaderas (también conocidas como caminadoras para bebés). Sin embargo, ¿realmente están indicadas? ¿Son seguras? ¿Ayudan o perjudican el desarrollo motor del niño?
❌ ¿Están indicadas las andaderas?
La respuesta clara y contundente de los especialistas en pediatría y desarrollo infantil es no, las andaderas no están indicadas para los bebés. De hecho, tanto la Academia Americana de Pediatría (AAP) como múltiples consejos médicos internacionales desaconsejan su uso, e incluso han propuesto su prohibición en algunos países.
⚠️ ¿Por qué no se recomiendan?
A continuación, te explico las principales razones:
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Aumentan el riesgo de accidentes
Las andaderas permiten que los bebés se desplacen a una velocidad mayor de la que pueden controlar. Esto ha llevado a múltiples casos de caídas por escaleras, golpes contra muebles, o incluso accidentes con objetos peligrosos que normalmente estarían fuera de su alcance. -
Pueden retrasar el desarrollo motor
Aunque parecen ayudar al bebé a “caminar”, en realidad interfieren con el desarrollo natural de sus músculos y coordinación. Al no usar correctamente sus piernas y caderas, el bebé puede tardar más en aprender a gatear, ponerse de pie y caminar por sí solo. -
Falsa sensación de seguridad
Algunos padres creen que al poner a su hijo en una andadera están promoviendo su independencia, pero en realidad el bebé no está aprendiendo a caminar, solo está siendo sostenido por un arnés con ruedas, lo que no representa un aprendizaje real.
✅ ¿Qué puedes hacer en lugar de usar una andadera?
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Dale tiempo en el suelo: El juego libre en superficies seguras estimula el desarrollo muscular y la coordinación.
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Motívalo con juguetes o tu voz: Coloca objetos interesantes a poca distancia para que intente alcanzarlos.
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Usa gimnasios de actividades y tapetes acolchonados: Estos espacios son ideales para fortalecer sus habilidades motoras sin riesgos.
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Ten paciencia: Cada niño tiene su propio ritmo. Caminar es un proceso que ocurre de forma natural entre los 9 y 18 meses.
❤️ En resumen:
Sabemos que ver a tu hijo crecer es un proceso emocionante, y es natural querer ayudarlo a avanzar. Sin embargo, el uso de andaderas no solo no ayuda, sino que puede perjudicar su desarrollo y seguridad. Lo mejor que puedes ofrecerle es un entorno seguro, tiempo de calidad en el suelo, y mucho amor y paciencia para que logre cada etapa a su ritmo.